Rió brevemente cuando su hermano le desordenó el cabello. "¡hey!" Protestó un poco para proteger su orgullo, pero realmente estaba feliz de verlo. Había gente que sí se acordaba de él después de todo. Gente que lo quería. No importaba si era su hermano y no sus amigos, le bastaba para no sentirse olvidado por toro el universo.
Se quedó un poco tieso cuando escuchó eso, indeciso sobre si seguír actuando o dar el brazo a torcer y admitir que en realidad el proceso era doloroso e incómodo. "Bueno, no es lo más agradable que me haya pasado en la vida..." admitió bajando la mirada para que su cara se escondiera bajo el largo flequillo que llevaba y así John no lo viera. Estaba seguro de que si su hermano le veía la expresión en el rostro, sabría de inmediato cómo se sentía y él quería ser fuerte... como él, que incluso después de tener problemas con su novia y con toda la familia se había atrevido a darle la espalda a todo eso y buscar una manera de seguir adelante sin la ayuda de nadie. "Sep. Estoy seguro." Le dijo ya volviendo a levantar la mirada, con una sonrisa leve pero tranquila.
"¿Crees que pueda volver a jugar pronto?" Preguntó para cambiar de tema y que John dejara de hacerlo sentir como un nene de cuatro años.